Seguro de viaje 2026: cuánto de cobertura necesitás

Pasaporte, tarjetas y pasaje de embarque sobre una mesa, elementos esenciales para viajar con la documentación en regla

Contratar cualquier seguro de viaje ya no alcanza. Si tu destino es Europa, hay un monto mínimo de cobertura que te piden en la frontera o directo en el consulado al pedir la visa, y muchos viajeros lo descubren recién cuando ya es tarde. Acá te contamos qué exige cada destino y cómo elegir un seguro que realmente te cubra, no solo que cumpla el trámite.

El monto mínimo para el espacio Schengen

Los 27 países del espacio Schengen exigen una cobertura médica mínima de 30.000 euros como requisito de entrada, según el Código de Visados de la Unión Europea. No alcanza con cualquier número: la póliza tiene que decir explícitamente ese monto (o uno mayor), mencionar que cubre el espacio Schengen o los países Schengen, y tener fechas de vigencia que cubran la totalidad del viaje. Sin ese comprobante, te pueden negar la visa en el consulado o directamente impedir tu ingreso al llegar.

Qué tiene que incluir sí o sí

  • Asistencia médica de urgencia: consultas y tratamientos que no pueden esperar al regreso.
  • Atención hospitalaria de emergencia: internación por accidente o enfermedad repentina.
  • Gastos médicos por accidente.
  • Repatriación sanitaria: traslado de vuelta a tu país por motivos médicos graves, o en caso de fallecimiento.

Estos ítems no son opcionales para que la póliza sea válida ante la embajada o el control migratorio: son el mínimo legal.

Por qué no conviene quedarte en el mínimo

Que 30.000 € sea el piso legal no significa que sea suficiente en la práctica. Una internación de algunos días en un hospital europeo, o una cirugía de urgencia, puede superar ese monto sin problema. Por eso conviene mirar más allá del número que exige la visa y evaluar:

  • Cobertura real ante enfermedades preexistentes (muchas pólizas las excluyen o las limitan).
  • Cobertura de actividades específicas si vas a hacer deportes de aventura, esquí o trekking de altura.
  • Pérdida o demora de equipaje, y cancelación de vuelos.
  • Asistencia telefónica en español, disponible las 24 horas.

¿Y si tu destino no es Europa?

Fuera del espacio Schengen, la mayoría de los países no exige un monto mínimo de seguro para entrar, pero eso no lo hace menos necesario. Estados Unidos, gran parte de Asia y muchos destinos de Latinoamérica no controlan la póliza en frontera, aunque un problema médico ahí puede salir carísimo sin cobertura: una consulta de guardia en Estados Unidos, por ejemplo, puede costar cientos de dólares antes de cualquier estudio o tratamiento.

Cómo elegir sin perderte en la letra chica

  • Comprá con anticipación: algunas coberturas (como cancelación de viaje) solo aplican si contratás el seguro dentro de los primeros días de haber reservado el viaje.
  • Leé las exclusiones, no solo las coberturas: ahí suele estar la letra chica sobre preexistencias, deportes de riesgo o límites por ítem médico.
  • Guardá el certificado en PDF y en papel: en el control migratorio a veces lo piden impreso, no alcanza con mostrarlo en el celular.
  • Verificá la vigencia exacta: el seguro tiene que cubrir desde el día que salís de tu país hasta el día que volvés, sin huecos.

Un trámite que vale la pena resolver antes de viajar

El seguro de viaje es de esos gastos que uno preferiría no tener que usar nunca, pero que marcan la diferencia si algo sale mal. Resolverlo con tiempo, con la cobertura correcta según tu destino, te deja tranquilo para disfrutar el resto del viaje. Si todavía estás armando el itinerario, en las guías digitales de Muvin Travel encontrás el resto de la planificación para llegar a destino sin sorpresas.